Cómo el regreso del capitán del Barcelona ha devuelto la confianza y el rendimiento general
La influencia de Rafinha en la actual configuración del Barcelona ya no es objeto de debate.
Aunque el equipo logró obtener resultados en su ausencia a principios de temporada, su regreso al once inicial ha cambiado claramente el ritmo, el equilibrio y la intensidad del equipo.
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El extremo brasileño ha recuperado elementos que silenciosamente le habían faltado, sobre todo en la presión sin balón, en la transición y en el esfuerzo conjunto.
El Barcelona siguió ganando durante las semanas que Rafinha estuvo fuera por lesión, pero la agudeza de la prensa de primera línea disminuyó notablemente.
Algunos movimientos ofensivos parecen lentos y la agresión general que definió las mejores actuaciones de la temporada pasada ha disminuido.
Como tal, el marco todavía estaba ahí, pero el borde no.
mucho ha cambiado
Desde su regreso, el contraste se ha notado, y los resultados del Barcelona cuentan parte de la historia, con ocho victorias y sólo una derrota en su regreso al equipo.
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Más concretamente, cuando Rafinha ha sido titular, el historial es perfecto: cinco victorias en cinco partidos, con el delantero anotando cuatro goles y una asistencia.
Rafinha fue decisivo ante el Villarreal. (Foto de Alex Kaparos/Getty Images)
Ahora bien, sería injusto criticar a Marcus Rashford, que tuvo un buen desempeño en ausencia de Rafinha.
Pero el brasileño ofreció algo diferente. Defensivamente es más intenso. Tácticamente es más disciplinado. Y emocionalmente, aporta una ventaja que eleva el esfuerzo colectivo.
Gran actuación frente al Villarreal
Últimos enfrentamientos contra el Villarreal Fue un ejemplo perfecto. Rafinha jugó una marcha más alta que todos los demás.
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Fue agresivo en las transiciones, implacable en los duelos y constantemente impulsó al equipo hacia adelante. Presionó, persiguió, se recuperó y peleó cada batalla como si fuera la última.
Su incidencia en el primer gol fue decisiva y a partir de ese momento no paró nunca.
Esta versión de Rafinha es una de las principales razones por las que el ánimo en Barcelona cambió tan rápidamente.
Apenas un mes después, las actuaciones se sienten más completas y podría decirse que el equipo parece más conectado.









